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sábado, 19 de noviembre de 2016

Éxodo a las Siete Estaciones


  

 BETHOVEN MEDINA Y EL ORIGEN 
DE LA PALABRA

                                                               Por: Gian Pierre Codarlupo*

Bethoven Medina nos presenta “Éxodo a las Siete Estaciones”(2016), libro que Marco Martos ha considerado “insólito” dentro del panorama de la literatura del Perú y algo inusual “hogaño”.

Para los que conocen la obra poética de BM, sabrán que es un poeta bastante original. Desde la aparición de su primer libro: “Necesario silencio para que las hojas conversen” (1980), hasta este último, su voz ha atravesado distintos procesos; pero el canto a la esperanza y a la redención de los seres humanos, no ha cesado.

El poeta y crítico francés Pierre Reverdy escribió: “El poeta está en una posición difícil y a menudo peligrosa, en la intersección de dos planos de filo cruelmente acerado, el del sueño y el de la realidad”[1].  En este sentido, Medina busca el origen de todas las cosas, la gestación del propio universo, el arché que tanto fascinó a los griegos. Nos atrevemos a afirmar que para Bethoven Medina el arché es el ápeiron del que nos habló Anaximandro. Y nos lo advierte desde la primera línea: “busco azorado el origen como si me siguieran”.

En este libro las tendencias poéticas que hallamos con mayor fuerza son la phanopeia y la logopeia. Es decir, los versos nos llevan inmediatamente a una imagen, y esta misma imagen nos lleva a una idea, como en estos versos del poema “Martes”: “Levanto la frente, y suspiro hondamente hasta producir alas”.

Aquí, se da la idea de libertad a pesar de los obstáculos. El ser humano acepta los golpes, sin embargo, moldea su destino. Es por eso que produces alas.
Bethoven Medina hace de su soledad una soledad universal, y nos identificamos con él:     “Me aferro a temblores que me unen,/ y la soledad -tropel de penas- se clava bajo piel,/ la cual me cubre cuando soy feliz,/ escuchando pájaros que cantan en mis hombros”.

El poeta nunca abandona su condición de creador, y por eso constantemente busca la belleza. Medina es consciente de esto y nos dice: “La voz se modifica como arcilla al fuego”. Esta línea nos recuerda lo que escribió el poeta mexicano Octavio Paz  “trabajar las palabras hasta hacerlas chillar”, y justamente el trabajo del poeta es hacerlas brillar. He aquí un verso fulminante sobre esto: “En cada palabra mía, cae la lluvia y estalla en luces”.
No se equivoca el poeta piurano Roger Santiváñez al decir que la madurez poética de Bethoven Medina lo ubica en un sitial de expectativa en el concierto de la poesía latinoamericana de hoy.
“Éxodo a las Siete Estaciones” no es tan solo un libro bien elaborado, es la cosmovisión de un hombre que no ha caído en la superficialización, por cuanto –tomando un verso de su libro “Volumen de Vida” (1992)-  ha “caminado lo suficiente como para ser un puerto”, al saber que somos más que un cuerpo y que en la naturaleza y el conocimiento ancestral, se puede hallar el génesis del universo y de nosotros mismos.

Tal vez por esto la poesía de BM llega-y en este punto extraigo un verso de Vicente Aleixandre-, “allá, donde el mar no golpea”. 





1.-Este fragmento pertenece a Le Gant de Crin (El guante de crin), París, Plon, 1927. Ha sido traducido por A.S.B. del texto incluído en Gaetan Picon (ed.), Panorama des idées contemporaines, París, Gallimard, 1957

·         Estudiante de Lengua y literatura del IV ciclo de la UNP. Pertenece a la ASAP (Asociación Artística Paita) y es miembro del Círculo Literario “Tertulia Cero”. Ha publicado el libro Bajo el delirio y el olvido. Actualmente se prepara para no ser olvidado.






miércoles, 6 de enero de 2016


CRÓNICA DE TURISMO CULTURAL
                                      
PUERTO RICO: VERDE LUZ
                                                                                      Por: Bethoven Medina Sánchez

Pasé check-in y controles de Jet Blue. Miré el reloj, marcaban casi las 23 horas. Me dirigí a la puerta de embarque para iniciar el vuelo a Florida y de ahí a Puerto Rico. Arribaría a San Juan y, luego, con la Comitiva de recepción viajaríamos a Mayagüez, sede el Primer Congreso Hispano Mundial de Escritores “Enrique Laguerre”.

Subí al avión y en el asiento 21E pedí a Dios que me acompañe en las casi nueve horas de vuelo. Recordé que, en noviembre del 2008, representando a la Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo de Cajamarca, viajé a Bogotá, Colombia, para participar en el I Congreso de Micro finanzas y Negocios Familiares, en la Universidad Uniminuto. ¡Son tantas las emociones cuando se vuela! Éstas llegan a la memoria como películas, mientras volamos a más de 10,000 m. sobre nivel del mar y/o tierra.

Recordé que el vuelo Lima - Bogotá duró tres horas. Por lo tanto, calculé que a las 2.30 am deberíamos sobrevolar Tumbes y luego Ecuador. Después, volaríamos sobre Panamá, porque a las 5 am deberíamos aterrizar en Florida, para, posteriormente, a las 7.50 am volar a Puerto Rico. Así fue, cambié de avión Jet Blue y volé en asiento 6A. Finalmente, aterrizamos en San Juan a las 11.20 am y a la 12.15 m, salimos del aeropuerto en una “gua gua” rumbo a Mayagüez.


Ciudad de Mayagüez


Guagua para el desplazamiento de escritores
                                                              
Viajar por las autopistas de Puerto Rico, nos permite comprobar que estamos en la Isla del Encanto, verde por todos lados. Después de dos horas llegamos a Mayagüez  que significa “Sitio Grande de Aguas”. Ante los paisajes recordé Bagua, Moyobamba y Rioja del norte peruano; y también rememoré La Merced, Villa Rica y Pichanaki de la selva central de Perú. Mayagüez, es municipio costero localizado en la costa oeste del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Limita por el norte con Añasco y Las Marías; con Cabo Rojo, Hormigueros y San Germán por el sur; con el canal de la Mona por el oeste y con Las Marías y Maricao por el este, así nos explicó la guía turística. Mayagüez tiene el clima más extremo de la isla: en las mañanas sol esplendoroso, lluvias por las tardes y en las noches cielo abierto para contar las estrellas. Así me contó Dani, el conductor de la “guagua”, y  que, a veces, en verano se dan tormentas severas capaces de producir fuertes vientos, inundaciones, granizadas, tornados y hasta trombas marinas.
Fui invitado por la Unión Hispanomundial de escritores (UHE), organización que tiene Presidencias Nacionales en más de cincuenta países de los cinco Continentes, por especial encargo del Presidente Fundador, el Poeta Carlos Garrido Chalén, para participar en el Congreso Mundial de Escritores “Enrique Laguerre” bajo el lema “Por la Literatura y la Paz con Justicia Social”, el cual se realizó en Mayagüez, Puerto Rico, declarada “Capital Americana de la Cultura 2015”, del 02 al 08 de noviembre del 2015.Durante el mismo recibí el “Premio Mundial a la Excelencia Literaria”, teniendo en cuenta que en el 1985 gané el Premio Internacional de Poesía Mairena, que organizó la Revista Mairena la cual era dirigida por Manuel de la Puebla y otros docentes de la Universidad de Puerto Rico, ciudad Río de Piedras. Obviamente, también habrían revisado mi obra posterior a 1985, la cual, felizmente, ha venido en  ascenso.


Saludo a Gloria Marini, Presidenta  del Congreso 



Recibiendo el Premio a la Excelencia Literaria

Conocí a escritores de Méjico, Argentina, Colombia, Puerto Rico, España, Brasil, Ecuador, EE UU y Perú; con quienes participamos en diferentes escenarios de Puerto Rico. Empezamos por la casa museo  de “Eugenio María de Hostos” en donde se desarrolló la conferencia magistral de la vida y obra de Hostos a cargo de la Dra. Vivian Auffant, y por cuya trascendencia, la Magna III Feria Internacional del Libro" llevó su nombre y fue auspiciada por el Municipio Autónomo de Mayagüez, en el marco del lema: Las ciencias y las humanidades para ser un humano integral al "Educar a los pueblos para que no sean esclavos de la ignorancia".



Delegaciones hispanas de escritores

El Congreso tuvo como Presidenta Ejecutiva a la Dra. Gloria Marini; y en caso de  La Feria del Libro de Mayagüez correspondió la Presidencia del Comité organizador a la Maestra y Coordinadora de la Universidad de Mayagüez (FILM), Dra. Carmen Amaralis Vega Olivencia.

Los participantes del Congreso tuvimos un itinerario académico, turístico y de fortalecimiento de culturas muy interesante. Visitamos Moca, capital del Mundillo, (Aquí recibí un Certificado de Reconocimiento por mi entrega, compromiso y contribución a la Literatura), Cabo Rojo y Recinto de la Universidad de Puerto Rico Aguadilla (aquí encontré y abracé al poeta Alberto Martínez- Márquez, amigo desde la década del ochenta). Visitamos San Germán y la Universidad Católica en donde saludé al Dr. Rafael Cortina Cruz, Director de Administrador de Empresas y al Dr. Frank Sierra Cortés, Decano de Asuntos Académicos y Estudiantiles. Conversamos de microfinanzas, de Colombia, de Puerto Rico y de Perú.


En la Universidad Católica de Puerto Rico con Rafael Cotrina y Frank Sierra 



En la Universidad Puerto Rico, Aguadillacon Alberto Martínez Márquez

En el recinto de la Universidad PR Aguadilla, escuché a un estudiante cantar  Verde Luz de Antonio Cabán Vale: Verde luz de monte y mar, isla virgen del coral, si me ausento de tus playas primorosas, si me alejo de tus palmas silenciosas, quiero volver, quiero volver. A sentir la tibia arena a dormir en tus riberas, isla mía, flor cautiva, para ti quiero tener. Libre tu cielo, sola tu estrella/ isla doncella, quiero tener, verde luz de monte y mar”. Quedamos atónitos por su letra y melodía. Mi amigo Alberto Martínez- Márquez me comentó que era, para ellos, un himno. En efecto, su letra y melodía, las llevaré por siempre.del Dr. Rafael Cortina Cruz, Director de Administrador de Empresas y del Dr. Frank Sierra Cortés, Decano de Asuntos Académicos y Estudiantiles. Conversamos de microfinanzas, de Colombia, de Puerto Rico y de Perú.del Dr. Rafael Cortina Cruz, Director de Administrador de Empresas y del Dr. Frank Sierra Cortés, Decano de Asuntos Académicos y Estudiantiles. Conversamos de microfinanzas, de Colombia, de Puerto Rico y de Perú.
Al desplazarme por  Mayagüez, certifiqué que es la ciudad de las Aguas Puras y también la del sabroso mango. Es fácil distinguir  la calidad humana de su gente, el azul de sus playas atlánticas, el verde de sus montañas, el arte, la música, sus tradiciones y que cuenta además con una hermosa bahía. Realmente, uno se siente feliz en la Sultana del Caribe.

Es conveniente mencionar que, si bien la literatura fue la convocante al congreso, también fue motivo de encuentro de diferentes temáticas por las disciplinas científicas que por profesión ejercemos: abogados, licenciados, médicos, químicos, industriales, micofinanzas, literatos y agrónomos. Esto, me motivó a conocer el  Parque Zoológico Dr. Juan Rivero, el hermoso y educativo Parque de los Próceres, Departamento de Geología y Red Sísmica (Docente Víctor Huérfano), las facultades de Administración e Ingeniera Industrial, en el Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Aguadilla y la Universidad Católica de Puerto Rico.

Conversando con puertorriqueños me enteré que Mayagüez fue fundada en 1760 con el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria, sin embargo, prevaleció el nombre indígena de su río: Yagüez. La ciudad tiene como atractivos turísticos: la Plaza Colón en donde se ubican la Municipalidad y la Catedral, el Teatro Yajuez al cual asistimos a escuchar el concierto de la orquesta sinfónica de Mayagüez, y finalmente, la Estación Experimental Agrícola. Sus calles conservan estructuras históricas de interesante arquitectura junto a sus bellas plazas. Observé que existe una concha acústica en homenaje al salsero mayagüezano Frank Ruiz. No cabe duda, Puerto Rico honra a sus artistas.

Tiene como ejes económicos a la agricultura, industrias y manufacturas de diversos tipos. Por su influencia norteamericana se ubican modernos centros comerciales, importantes cadenas de comida rápida y mega  tiendas, restaurantes de la más amplia variedad, que van desde la cocina criolla, hasta las más exóticas comidas de la cocina gourmet internacional, que complacen el gusto más exigente.
Los Alcaldes son muy valorados por sus pueblos, por cuanto han sido reelegidos, en sus municipios democráticos, como el Municipio de Mayagüez, con representación del Honorable Alcalde, el Lic. José Guillermo Rodríguez con más de 23 años en la alcaldía. Así también ocurre con el Honorable Alcalde de Moca, Lic. José Enrique Avilés Santiago quien lleva 14 años en la Alcaldía. Ambos alcaldes administran con valores y estuvieron presentes en el reconocimiento a los escritores que participamos.





Con el Alcalde José Guillermo Rodríguez,  Mayagüez       
                 

  Con el Alcalde  José E. Avilés Santiago,  Moca, Mundillo

De pronto llegó el 08 de noviembre, la clausura del Congreso y las despedidas que son tristes (como dice el vals peruano). Todos fuimos conscientes que hubo que volver a las actividades diarias en nuestros países de origen. Retorné a San Juan vía terrestre, luego subí al avión hacia La Florida y de ésta a Lima. De la ciudad de los reyes a Trujillo, mi tierra natal, la cual muestra Chan Chan, las Huacas del sol y la luna, y  el mar de Huanchaco. Para siempre, recordaré Puerto Rico y extrañaré su verde luz.





martes, 5 de enero de 2016

EN LA ALBORADA DE UN NUEVO AÑO
El Año Nuevo por sí solo no es tema recurrente en la literatura; por lo general es absorbido por la celebración de la Navidad, que, por su parte, tiene infinidad de poetas, cantores y artistas en todos los pueblos y culturas. No obstante, me permito compartir con los amigos, familiares, compañeros de inquietudes literarias, periodísticas, educativas  y culturales el siguiente texto que, ante estas celebraciones, adquiere un valor especial.

Fraternal y afectuosamente, con los anhelos pletóricos de realizaciones personales, profesionales, sociales y culturales para el 2016.
                                                                            Saniel E. Lozano Alvarado



EL BRINDIS DEL BOHEMIO
Guillermo Aguirre y Fierro

En torno a una mesa de cantina
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.

Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el importante
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando, al disolverse en nada,
la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas
inspiración en todos los cerebros,
y repartían en la mesa
copas pletóricas de ron, whisky y ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación,
las penas hallábanse más lejos
del grupo y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en las del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones
chascarrillos y versos
la agonía que un año de amarguras
dejó en todos los pechos,

y la llegada, consecuencia lógica,
del feliz Año Nuevo…

Una voz varonil dijo de pronto:
¡Las doce, compañeros!:
Digamos el “requiescat” por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
Porque nos traiga entre entresueños;
porque no sea su equipaje
un cúmulo de amargos desconsuelos…

Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga,
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque hubiese a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrase mi seno
una pálida estrella, mi esperanza.

¡Bravo! Dijeron todos,
inspirado has estado
y hablaste bueno, breve y sustancioso.
El turno es de Raúl:
alce su copa y brinde por … Europa,
ya que su extranjerismo es delicioso…

Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado
que fue de luz, de amor y de alegría,
en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron en la frente mía…
Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura mi corazón,
esparce consuelos,
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras;
de dichas, de reliquias, de desvelos.

Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos cual saetas
lleguen hasta las grietas
formadas de metal y de granito,
de la mujer ingrata
que a desdenes me mata…
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!
Porque a su corazón llegue mi canto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague…
¡Vamos! Porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

   
Siguió la tempestad de frases vanas
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y que en cada frase de entusiasmo ardiente
hubo oración creciente
y libaciones, y reír y todo.
Se brindó por la patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hace de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo,
el del bohemio puro,
de noble corazón, de gran cabeza;
aquel que sin ambages declaraba
que solo ambicionaba
robarle la inspiración a la tristeza.

Por todos estrechado alzó la copa
frente a la alegre tropa
desbordante de risa y de contento;
los inundó en la luz de una mirada,
sacudió su melena alborotada
y dijo así, con inspirado acento:

Brindo por la mujer, mas no por ésa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer, ¡Desventurados!
No por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos;
por la mujer que me arrulló en la cuna;
por la mujer que me enseñó de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero:
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos
uno por uno el corazón entero.

¡Por mi madre, bohemios!
Por la anciana que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y deseado,
porque sueña, tal vez, que mi destino
me señala el camino
por el que iré pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio la vida
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía,
y lloró de alegría sintiendo mi cabeza
en su corpiño.

Por eso brindo yo.
Dejad que llore, y en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que gime y llora
y que al cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella.
¡Por mi madre, bohemios!
que es dulzura vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella…

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura
y la llegada, consecuencia lógica,
del feliz Año Nuevo…

Por la anciana infeliz que gime y llora
y que al cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella.
¡Por mi madre, bohemios!
que es dulzura vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella…

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.



martes, 29 de diciembre de 2015

                                           
 
CHELITA ENCANTADORA

Por: Antonio Goicochea Cruzado

Chelita encantadora, es una novela de Bethoven Medina, impresa por Ediciones Altazor, en formato pequeño (12,6 cm por 17,5 cm), papel couché, con una ilustración pertinente y de artística calidad, a todo color, de Stalin Alva y Liliana Bray, que dotan de atracción particular al libro.



Bethoven Medina, es un poeta trujillano, que vivió en Cajamarca, aquí estudio agronomía, he hizo aquí, en la década de los ochenta, sus primeros escarceos literarios. Recordemos que perteneció al Grupo Literario “Raíz Cúbica” aquel que conformaron con Ángel Gavidia, Manuel Alcalde, Darío Estrada y Walter Terrones; en los años ochenta, que junto con “Trinchera Mágica, estimulados por la impronta de don Manuel Ibáñez Rossaza, cosecharon grandes logros literarios y dieron nombradía a Cajamarca, a nivel nacional e internacional.

Bethoven, en esencia es poeta, y cuando aborda la narrativa, no se desase (sic) de su arquitectura poética, y los cuentos están tachonados de figuras literarias de poética factura. Por tanto en Chelita encantadora, vemos a un poeta narrador. Es una prosa poética la que encontramos en el libro.

Es un libro de fácil lectura, aún con las figuras literarias que tiene, con una atractiva prosa poética. Es un canto a la soledad de Mamá Yana, una viuda que tiene un hijo, el que por exigencias de la vida tiene que salir a otros lugares a labrarse un porvenir y solamente mantiene con ella una comunicación telefónica. Pero por suerte llega una lorita a ese hogar de soledad; y, a esta lorita Mamá Yana, la bautiza con el nombre de Chelita. Luego vendrán escenas en los que se verá porqué adquiere el adjetivo, enormemente positivo, de “encantadora”.

Mamá Yana vive una la soledad, que gracias a la presencia de una lorita, es sabiamente compartida. El autor narra una gratísima amistad de un humano con un animalito. Una soledad cubierta, llenada, por esta avecita, que llega de manera fortuita, con rasgos y actuares muy humanos, a compartir con la sabia abuelita. En ella el autor, vierte los aconteceres con una prosa poética exquisita, en la que plasma, con sutileza, sus percepciones del vivir de las aves, de los animales y la naturaleza. Es un canto a la amistad, o también, al amor materno-filial de abuelita, nieta y lorita. Mamá Yana, nieta y Chelita.

Este libro tiene como población objetivo, los niños y los jóvenes, sin embargo por la temática y la manera como la aborda, también resulta enormemente motivadora y atractiva para el adulto. Y si nosotros vemos con acuciosidad, para el abuelo, para el padre de familia, para el abuelito querendón o para el maestro inquieto.
Los padres de familia, los abuelos y los docentes, encontrarán en ella, deslindando su didactismo, modos de vida, valores humanos, comportamientos en concordancia del entorno natural y social. Bethoven, se presenta como una persona conocedora de la vida de los animales, de las plantas, de los seres humanos en su relación armónica con la naturaleza, cuya admiración con ese entorno lo pone de manifiesto, también, en su libro de poesía “Cerrito del amanecer”

Chelita encantadora, es un libro que con sus anécdotas, vivencias cargadas de amor humano y animal, retrotrae a la infancia a quienes hemos tenido la fortuna de vivir en el campo, junto a pajarillos, animales domésticos y salvajes, y trajinado por llanos, bosques y quebradas; y, escuchando el cantar de los pajarillos y el suave susurro del viento en los ramajes.

De manera muy didáctica presenta los problemas existenciales de los niños en su desarrollo, es bueno ver los pasajes en que un niño se pregunta ¿Por qué a ese pájaro se le llama lora?, y por qué no se le conoce con otro nombre. Yo, traía a la memoria a Jean Piaget que presenta un problema similar en que un niño se problematizaba con la presencia de un “gatito con una cola muy rara”, luego “acomodó” conceptos cuando se le explicó que ese animalito no era un gato sino una ardillita. Bethoven, cual conocedor del desarrollo psicogenético de los niños, hace que mamá Yana, haga esas didácticas explicaciones a los niños curiosos.

Aquí, cual documentado ornitólogo ilustra a los lectores sobre tales situaciones, en las que Chelita, con rasgos humanos, nos enternece y conmueve. Situación ejemplarizadora de inteligencia intra personal e inter personal. Las situaciones de empatía, simpatía, tolerancia y respeto abundan a lo largo de todas las estampas. Como respondiendo a Manuelcha Prado, que poéticamente nos dice: “Hoy que nuestros políticos amores están sin cumbre”, Bethoven nos hace sentir, en cambio, que nuestros literarios amores si tienen cumbre. Bethoven es una de esas cumbres.

Situación que no es sino la exteriorización de sus conocimientos de Ingeniero Agrónomo. De allí que nos presente situaciones en las que se convive en armonía con la naturaleza, propiciando el mantenimiento del equilibrio ecológico. El autor nos hace conocer, si es que no lo conocíamos, de la riqueza de hierbas y vegetales como insumos de medicina alternativa para acabar con los males que aquejan nuestra salud.
Aquí una manera de cómo Bethoven hace hablar a mamá Yana, desde un punto de vista de maestro. “Ciertas aves cantan para atraer a la pareja y marcar el territorio que habitan. Algunos nombres comunes están relacionados con el canto: los cucos hacen “cucu”, los conocedores dirán esto es onomatopeya, y las bisbitas suelen emitir un típico “bis, bis” y los lic lic gritan “¡lic lic!”, otros lo hacen para mantener unida a la bandada o para alertar sobre la presencia de un depredador o cualquier amenaza. Y no faltan las que imitan los sonidos de otras especies. El canto es una de las características más bellas y distintivas de las aves, pero también la más difícil de identificar.”
“Y chelita expande su canto, con tal sentimiento, que el alma entera se emociona. No pronuncia perfectamente las palabras, pero su silabeo y armonía nos alegra aún más, por cuanto vive, siente y festeja la melodía como si fuera un ser humano”. Estas son las cualidades que a lo largo de todo el libro las describe magistralmente Bethoven.

Una de las anécdotas, muy simpáticas, que nos trae, es la siguiente: El vecino de la parroquia tenía un loro, que al ver pasar al cura, grita: Parroquianos, desvistan al cura. El dueño, acicateado por los vecinos para que limpiase ese vocabulario, El cura Miguel le dijo: -Si el animal no te hace caso… Tráelo en su jaula, aquí tenemos un canario, y un loro que no habla ni canta, pero piensa y anda enamorado de Chelita. Así lo hizo y al domingo siguiente, Alejo visitó al cura Miguel para conocer los resultados del adiestramiento. Y con incertidumbre le pregunta: -Padre, ¿cómo va mi lorito en su retiro?... Moviendo la cabeza, el sacerdote lo mira con rostro desencajado y le contesta: -De Guatemala a Guatepeor, porque ahora, cundo tu loro grita: “Parroquianos, ¡Desvistan al cura!” el mío responde: “Te lo pedimos, Señor!”.

El que esta novela presente estampas separadas, que al final hacen unidad, permitiría estudiar, como en el caso de EL PLATERO Y YO, de Juan Ramón Jiménez, cada capítulo para su comprensión y análisis particular.

Para terminar, Bethoven, dice: “Mientras la tarde se apaga, la lorita sabe que la vida debe ser convivencia, armonía, comprensión y alegría. / La abuelita entiende que su compañera le manifiesta gratitud y fidelidad. /Y la vida continúa floreciendo en los rosales”.

Es en síntesis un libro que enriquecerá el bagaje cultural de nuestra niñez y juventud. Con Chelita encantadora, la literatura infantil y juvenil peruana se ve enriquecida.

Es nuestro deseo ¡que las instituciones educativas incluyan en sus planes lectores a CHELITA ENCANTADORA!

Cajamarca, 17 de setiembre de 2015.

Antonio Goicochea Cruzado

domingo, 5 de julio de 2015

Encuentros... poemario de Homero Oyarce, con fotos de Carlos Vega.




"Encuentros"

Un nuevo libro editado y publicado en Trujillo:


Con una propuesta... sui géneris, el reconocido trovador y poeta Homero  Oyarce, nos presentó un precioso poemario, ilustrado con bellas fotografías de Carlos Vega... 

Y es que “Encuentros” forma parte de los compromisos sagrados que el Universo tiene con nosotros, donde los seres humanos estamos destinados a encontrarnos, entendernos, caminar juntos, proyectarnos y trascender en los senderos o ríos sinuosos de la vida.



Así el maestro, escritor y literato Saniel Lozano... escribe al respecto de "Encuentros" ... y he leído los poemas que tuvo la gentileza de remitirme. Son realmente hermosos. Versos sencillos al margen de la temática específica de cada grupo.

Están presentes: el campo, la naturaleza, los niños, el amor, la patria, la inquietud social, la solidaridad. Poesía de evocaciones y nostalgias, de ironía y sutileza; cuando no declaradirectamente, deja libre y suelta a la sugerencia. Buena poesía.”


Y el destacado poeta Hugo Díaz Plasencia comenta... “Abrimos, “Encuentros” para apreciar al hombre con sus nostalgias y esperanzas; con su fuerza y regocijo de haber sembrado la tierra. De haber logrado cruzar caminos y montañas. De haber dejado huellas para nuevos desafíos. Homero Oyarce, el poeta, el cantor, un guía con luz propia ascendiendo y descendiendo entre sus “Encuentros”; inagotable. Un ser que no olvidó dónde nacen los héroes, donde nace la vida; allí donde, el amor, nos solidariza con el paraíso”.



Este libro se vende en San Martín 375 – Trujillo, Telf.: 044297481.  Email: carlin.vega@gmail.com



Los Autores Homero Oyarce y Carlos Vega... en la presentación de "Encuentros"

Para muestra una foto y un poema...




Imposibles
Una noche blanca
una dura espuma,
una luna negra
una piedra blanda.

El sol humedece
con rayos de escarcha,
el adiós se queda
la lágrima canta.

Si este imposible
posible se haría,
el falso equilibrio
se equilibraría.

Virtud del pecado
armígero sin armas,
benigno venablo
un pacto sin trampas.

Un gorrión aclama
junto a un cerbatillo,
al rapaz sin garra
 al fusil sin gatillo.

Si este imposible
posible se haría,
el falso equilibrio
se equilibraría

La vida en la muerte
engendra una vida,
la muerte se muere
de partos de vida.

Los que pregonaron
mentiras  y  guerras,
 convidan al mundo
paz y parentela

Si  este imposible
posible se haría,
el falso equilibrio
se equilibraría.

Homero Oyarce